Países y Templos de la Congregación Mita
   
(bajo construcción)

    Templo Calle Duarte 203, Hato Rey,Puerto Rico

       El crecimiento y expansión de la Obra de Mita ha hecho necesaria la construcción de una nueva estructura. El Nuevo Templo estuvo a cargo de la firma Montilla & Látimer. Este tiene una capacidad para albergar a más de 6,000 personas sentadas y 10,000 en total en su interior (más que todas las salas del Centro de Bellas Artes Luis A. Ferré juntas). De este modo, se convierte en la estructura más importante de Latinoamérica en su tipo.

        Su estructura es neoclásica y su porte majestuoso; como lo han descrito infinidad de personalidades que han tenido la oportunidad de observarlo. A sólo unos pasos del Templo anterior, el nuevo Templo está ubicado en la Calle Duarte 203 y el mismo cuenta con las siguientes facilidades:

        • Acondicionador de Aire

        • Ascensores hasta el quinto nivel

        • Sillas acojinadas reclinables automáticamente para movilidad y comodidad

        • Modernas facilidades acústicas, de iluminación y audiovisuales

        • Accesos y servicios sanitarios para personas con limitaciones físicas

        • Estacionamiento para los vehículos

        • Guardería para el cuidado de niños durante los servicios

        • Salidas de emergencia

        • Local de primeros auxilios

        • Servicios sanitarios en cuatro de sus cinco niveles

        • Teléfonos públicos

        Todas estas facilidades están ubicadas en un espacio de 240 pies de largo X 190 pies de ancho. Esta estructura, que es imposible que pase inadvertida ante los peatones y automovilistas que transitan por el área, tardó casi tres años en ser construída.

        Diversas actividades internas fueron llevadas a cabo para obtener los fondos necesarios. Las ferias de Artesanía se destacan entre las principales.  Sin pedir nada a nadie, sin pedir por las calles, sin tomar  ni un sólo préstamo a entidad alguna y sin sacrificar el bolsillo de ningún hermano de la Congregación, se  hizo posible la construcción de esta maravillosa Obra.

         Aarón, líder Espiritual de la Iglesia, expresó que el mismo Dios que día a día guía su Iglesia y hace posible su arrollador crecimiento y expansión, nos ha provisto este nuevo Templo en el que juntos estamos en comunión con el Señor.

         Anteriormente, gran cantidad de feligreses que asistían a la Iglesia, especialmente los sábados, se veían precisados a permanecer en las marquesinas, las puertas, la plaza en donde está ubicado el Mausoleo contiguo al Templo y hasta en la Calle Duarte.  Esto, en su afán de oír la palabra del Señor, aún cuando no cabían dentro del Templo. "Ahora, el mismo Dios que hizo posible la construcción de un arca de gran tamaño para reunir las almas que serían salvadas en los tiempos de Noé, hizo posible la construcción de este Templo" señala Aarón. Como en los tiempos de Noé, esta estructura sirve los mismos propósitos: abrigar en su interior las almas de salvación.  Decenas de miembros de la Iglesia colaboraron en su construcción, dirigidas por Ismael Díaz, quien fue el Maestro de Obra. El arquitecto Federico Montilla, junto a su socio Russell E. Látimer, tuvo a su cargo el diseño y supervisión de esta obra.

        La importancia grande que hay que resaltar aquí, es que estamos hablando de un Templo, una Iglesia, una situación importante dentro de la cultura puertorriqueña, una obra para toda la vida. La impresión que la misma cause es sumamente importante, ya que es un monumento al Espíritu Santo y el cual se inauguró al cumplir los 50 años de la Iglesia Mita". Estas fueron palabras que con gran satisfacción, expresó el arquitecto Federico Montilla, quien junto a su grupo de trabajo tuvo a su cargo el diseño y supervisión de la construcción de nuevo Templo de la Congregación Mita.  

      El arquitecto Montilla indicó que: "Nuestro mayor reto, como todo profesional, fue producir el mejor trabajo posible, ya que estábamos ante un compromiso histórico con Aarón, que es un hombre para la historia, y un reto con los Mita.  Tenía que ser una obra bien pensada, ya que el Pueblo de Puerto Rico va a tener la oportunidad de no sólo verla por fuera, sino contemplarla y disfrutarla por dentro. Por eso le dimos gran importancia a la estructura interior, dándole énfasis a la feligresía y personas que visitarán el mismo".